Despertar al aquí-y-ahora cultivando la Presencia
Siguiendo las huellas de los Maestros clásicos y contemporáneos
en la confluencia cristianismo-zen
En las grandes tradiciones religiosas la práctica de silencio y recogimiento es fuente, clave y alimento de la experiencia espiritual.
Es un lugar privilegiado de manifestación del Misterio, dónde se capta con nuevas luces la propia identidad y la hondura de la Realidad toda. Mientras amplía el campo de conciencia, genera el espacio de recepción para un nuevo sentido.
Progresivamente, esta práctica disuelve los obstáculos a la Energía reconciliadora y transformadora que brota permanentemente de nuestro corazón.
Es un ejercicio de simplificación y desapego, de autenticidad y libertad, que renueva las fuerzas y la perspectiva de la vida interior, interpersonal, comunitaria, social y profesional.
En esta práctica siempre subyace un tipo de conocimiento muy particular, que trasciende el de la razón, las emociones y los sentidos, y hasta la distinción binaria básica de sujeto-objeto. Una captación intuitiva, de suma inmediatez. Me refiero al conocimiento místico.
Ahora bien, los místicos están insertos en sus respectivas tradiciones espirituales. Estas, plasman y expresan su experiencia en poesías, doctrinas, relatos, sentencias, consejos, etc. Solo ingresando en “su mundo”, guiados por intérpretes idóneos, podemos recibir lo que transmiten.
Por esto, los encuentros semanales constarán de tres momentos:
1. instrucciones y consultas sobre la práctica (de silencio y recogimiento) (1)
2. práctica,
3. marcos teóricos y recomendaciones para lo cotidiano (2)
Las tradiciones místicas de referencia para este curso-taller serán la cristiana y la buddhista zen.
En los primeros encuentros nos adentraremos en Oración centrante, la propuesta cristiana de los monjes cistercienses Basil Pennington y Thomas Keating.
Una técnica ideada especialmente para la vida cotidiana. Está inspirada sobre todo en La nube del no-saber (obra inglesa medieval, de autor anónimo) y en Juan de la Cruz (poeta y teólogo del Renacimiento español).
Incluye una excelente sistematización de diversos lenguajes, tradiciones y disciplinas, que resulta una matriz óptima por su versatilidad para insertar otras posteriores.
(1) Se utiliza la expresión “práctica de silencio y recogimiento” para evitar las confusiones que acarrea, ante un público diverso, el término “meditación”: en Occidente está ligado frecuentemente a “reflexión”, pensar sobre alguna cuestión particular; en algunas tradiciones orientales bajo esa expresión se agrupan técnicas que evocan la imaginación (por ej. el raya yoga, la meditación de la Flor de Loto de Sai Baba, etc.); e innumerables corrientes contemporáneas en las cuales se alude a técnicas que buscan viajar a “otros planos” (niveles de conciencia).
Aquí nos referimos a la “intención”, “reposo” o “atención” sin objeto, como por ej. en la oración profunda (o contemplativa) cristiana o en el zazen del buddhismo zen, que se definen precisamente por no-reflexión, no-imaginación y presencia plena aquí-y-ahora.
También por su extrema polivalencia evito en esta presentación el término “Dios”. Y respecto al conocimiento místico, expresión de la cual no puedo prescindir, debe entenderse en la clave que he esbozado, no referido a “visiones”, “locuciones” o cualquier fenómeno parapsicológico.
(2) En “marcos teóricos” se incluyen algunas nociones básicas, clásicas y contemporáneas, de antropología, psicología, filosofía, teología y las disciplinas homólogas de Oriente. Solo lo necesario para situarnos en esta nueva propuesta.
Horario: Martes de 19 a 20.30 hs
Coordinado por Santiago Candusso
Para más información acerca del curso de la Práctica de silencio, tradición mística y espiritualidad contemporánea por favor contactarse con TransFormar.